sábado, 28 de mayo de 2011

Ni Fujimori ni Humala


Luego de haber hecho algunas preguntas a los candidatos Keiko Fujimori (@keikofujimori) y Ollanta Humala (@Ollanta_HumalaT) a través de Twitter, y quedándome claro que no entienden que dicha plataforma no es una pared para su grafiti virtual ni un club de fanes, sino una que alienta la interacción y que deberían aprovechar para responder las inquietudes de sus seguidores (no necesariamente simpatizantes), he tomado la decisión de dejar de seguir a las cuentas de ambos candidatos.

Las plataformas 2.0 no son panfletos electrónicos, son recursos para la interacción y la resolución de dudas de los usuarios, en especial cuando se trata de personajes que pretenden conducir nuestra nación.

Reafirmo, además, que votaré viciado en la segunda vuelta y mi compromiso de mantener una actitud vigilante frente al próximo gobierno, ya que considero que ambos candidatos reúnen las características psicológicas necesarias para convertirse en gobernantes autoritarios y tienen un pasado y formación que no les permite gozar de mi confianza.

Si el próximo gobernante intenta en algún momento desconocer los principios democráticos que lo elevaron al poder, lo haré saber a través de las plataformas de expresión que tenga a mi disposición y, de ser necesario, saldré a las calles para apoyar iniciativas pacíficas y democráticas que le exijan el respeto a los derechos constitucionales de todos los peruanos.

martes, 24 de mayo de 2011

El #findelmundo (y el de los periodistas que entendían lo que leían)

Hace unos días empezó a levantarse en la Internet, por un lado, una creciente ola de preocupación y, por otro, una de dudas, ironía y sarcasmo.

Entre bromas de los no creyentes y alarma de quienes esperan que la profecía bíblica del fin de los tiempos se cumpla sin el extremo dolor que anuncia el libro del Apocalipsis, surgió la errónea idea de que el "profeta" que lo anunciaba, el predicador de noventa años Harold Camping, dio como fecha del cataclismo final el 21 de este mes. Sí dijo que nadie sabía qué iba a pasar exactamente ese día y que millones de personas morirían, pero no que el mundo se acabaría de una buena vez. Sus cálculos explicaban que la Biblia predecía una serie de eventos progresivos.

Pasadas las seis de la tarde, hora para la cual se anunciaba la apertura del juicio de Dios, los comentarios en Twitter, Facebook y demás comunidades virtuales donde compartimos contenidos apuntaban a que el "profeta" Camping se había equivocado. Y los medios de comunicación, que el 21 de mayo publicaban con obvia sorna "hoy es el fin del mundo", anunciaban un par de días después que el predicador estadounidense había "reprogramado" el último día de nuestra existencia.

Evidentemente, mi mayor inquietud no la causaron ni la profecía ni su incumplimiento, ya que desde hace siglos aparecen predicadores que anuncian el gran final, con fecha, hora y hasta segundo de precisión. Ese no es cuento nuevo y no era para ser tomado en serio. Desde que Jesús fuera citado en la Biblia refiriéndose al día final que "no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca" (Mateo 24:34), miles de "profetas" se han arrogado la exclusiva. Esta vez nos tocó sufrir a Harold Camping, cuyos cálculos habían fallado en dos oportunidades anteriores: 21 de mayo de 1988 y 7 de septiembre de 1994.

Harold Camping
Mi intranquilidad fue motivada, que quede claro, porque la mayoría de medios de comunicación, incluso los más respetados (y no solo en el Perú), no difundieron correctamente la noticia. Que si era verdad, que si era engaño, que si era negociado del viejo predicador, eso es irrelevante en este análisis. Lo preocupante, en mi calidad de comunicador y profesor, fue lo sencillo que me fue diagnosticar una pandemia de mala comprensión de lectura.

Bastaba con darse una vuelta por Google. En todas las explicaciones de Camping y de quienes lo citaban, la interpretación era muy sencilla: El Juicio Final empezaría el 21 de mayo del 2011 y duraría cinco meses. El día del fin del mundo sería, entonces, el 21 de octubre. Así lo dijo desde el primer día. Tan simple como sumar 5 + 5.

¿De dónde sacaron entonces tantos periodistas la versión de que el día final sería el 21 de mayo? ¿De dónde salió que el 22 de mayo, el temible "día siguiente", no habría suelo que pisar y que todos habríamos sucumbido calcinados por las brasas de la ira celestial?

Mi conclusión más simple es que a veces los periodistas repiten los errores sin tomarse un par de minutos para revisar otras fuentes. Reciben un cable de una agencia, lo ven en la Internet, lo leen en un medio del extranjero y, como hay que cumplir con el plazo, no investigan, no buscan más y solo repiten. Como loros, sí señor. 

Sin embargo, siendo un poco más malicioso, puede que no sea ignorancia (en el peor de los casos) o lasitud (tratando de ser más comprensivo), sino solo una opción por el sensacionalismo. Podría ser. Es que vender bien la edición del 21 de mayo y que la misma noticia quede disponible para el 21 de octubre no es una oportunidad que un medio que entienda dónde está el negocio deba desaprovechar.

Un video en el que queda clara la explicación de las fechas (minuto 1:10):


Y hay varios enlaces que cualquier periodista pudo encontrar antes de redactar la noticia. Sería inútil copiarlos aquí. Si entran a Google y escriben Harold Camping, "la hacen".

lunes, 23 de mayo de 2011

Este es uno de los motivos por los que Cipriani apoya a Fujimori

NOTA: Mientras no se presente un decreto supremo que haya anulado a este, los peruanos debemos considerarlo aún vigente.


ECONOMÍA Y FINANZAS

Modifican las referencias establecidas para fijar los montos de las asignaciones de personal eclesiástico y civil al servicio de la Iglesia


DECRETO SUPREMO Nº 146-91-EF


EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
CONSIDERANDO:

Que, el Decreto Supremo Nº 275-89-EF del 23 de noviembre de 1989, estableció las referencias para fijar los montos de las asignaciones de personal eclesiástico y civil al servicio de la Iglesia;

Que, es justicia asegurar un tratamiento a tales asignaciones en armonía y con referencia al Decreto Supremo Nº 032-91-PCM del 30 de enero de 1991, en cumplimiento de la colaboración que por mandato de la Constitución Política, presta el Estado a la Iglesia Católica;

DECRETA:

Artículo 1.- Modifíquese las referencias establecidas en el Artículo 1 del Decreto Supremo Nº 275-89-EF, en la forma siguiente:

"a) Cardenal, Arzobispo Primado, equivalente al 100% del Monto Unico de Remuneraciones Total de un Ministro de Estado.
b) Arzobispo, Arzobispo - Obispo, equivalente al 80% de la Remuneración Total de un Vice-ministro de Estado;
c) Obispo, Prelado, Vicario Apostólico, Obispo Secretario del Episcopado, equivalente al 60% de la Remuneración total de un Vice-Ministro de Estado;
d) Obispo Auxiliar, equivalente al 40% de la Remuneración Total de un Vice-Ministro de Estado
e) Vicario General, Auxiliar Delegado, Secretario Adjunto del Episcopado, Vicario Episcopal, equivalente al 20% de la Remuneración Total de un Vice-ministro de Estado.
f) Deán, Arcediano, Chantre, Maestrescuela Tesorero, Canónigo, Consejero, equivalente al 20% de la Remuneración Total de Director de Ministerio.
g) Otros cargos, equivalente al 10% de la Remuneración Total de Director de Ministerio.
h) Monaguillo, equivalente al 5% de la Remuneración Total de un Director de Ministerio".

Artículo 2.- La escala establecida en el artículo anterior se aplicará a partir del 01 de junio de 1991.

Artículo 3.- El presente Decreto Supremo será refrendado por el Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Relaciones Exteriores, y por los Ministros de Justicia y de Economía y Finanzas.

Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los veintisiete días del mes de Junio de mil novecientos noventa y uno.


ALBERTO FUJIMORI FUJIMORI,
Presidente Constitucional de la República

CARLOS TORRES Y TORRES LARA,
Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Relaciones Exteriores

AUGUSTO ANTONIOLI VASQUEZ,
Ministro de Trabajo y Promoción Social

CARLOS BOLOÑA BEHR,
Ministro de Justicia

Aquí un escaneo del documento publicado en el diario oficial El Peruano.




Actualización: Para quienes me pidieron conocer el contenido del Concordato entre el Estado peruano y el Vaticano, firmado cuatro días antes del final del gobierno militar de Morales Bermúdez, aquí está:

miércoles, 18 de mayo de 2011

Lista de peruanos en Twitter ordenada por nivel de influencia

Hoy Valeria Landivar (@RS_Valeria) publicó este cuadro en su blog. Lo comparto aquí por si tienen interés en seguir a más peruanos en Twitter.



En este enlace podrás leer cómo calcula Peerindex los puntajes de esta tabla.

martes, 3 de mayo de 2011

Osama bin Laden habría muerto en el 2001

Gordon Duff, marine veterano y editor principal en 'Veterans Today' publicó un artículo el 5 de diciembre de 2009 en el cual afirma que "el marine retirado, coronel Bob Pappas, ha estado diciendo por años que (Osama) bin Laden murió en Tora Bora y que la afirmación del senador Kerry de que bin Laden escapó con la ayuda de Bush es una mentira".

Duff afirma que la muerte de bin Laden se produjo el 13 de diciembre de 2001.

El veterano escribe que "el engaño sobre bin Laden es uno de los actos más vergonzosos en contra del pueblo estadounidense". Posteriormente, Duff pone en duda algo de lo que hace mucho tiempo se viene hablando en Estados Unidos: "Ni siquiera sabemos si bin Laden era un enemigo. Ciertamente, nunca fue la persona que (el expresidente George W.) Bush y (el ex vicepresidente Dick) Cheney dijeron que era".

El artículo brinda detalles acerca de la larga relación entre las familia bin Laden y Bush, sobre las cuales se recuerda que "estaban unidas hace mucho tiempo por dinero y amistad". Desde los atentados del 11 de setiembre, periodistas, políticos y exmilitares han brindado información sobre esta relación entre ambas familias y se ha hablado acerca de la ayuda médica que habría recibido Osama bin Laden en hospitales estadounidenses incluso días antes de los atentados que se le atribuyen.

Duff escribe con evidente indignación que "falsificar inteligencia militar y gastar miles de millones en operaciones militares que esconden razones políticas es una abominación".

George W. Bush ha sido acusado por numerosas personas e instituciones de haber planeado los atentados del 11 de setiembre como una "operación de bandera falsa" para justificar su "guerra contra el terror", que le permitía utilizar los recursos del gobierno estadounidense para invadir y permanecer en Iraq y Afganistán, donde se les acusa de haberse beneficiado personalmente y de compartir con sus amigos el botín de los negocios que resultan de la reconstrucción de los estados invadidos, además de aprovecharse del petróleo que abunda en esas tierras y escasea en Estados Unidos. La guerra contra el terror de Bush y Cheney es, para muchos, solo un negocio más. Y negocios son negocios.

El artículo de Gordon Duff podría sonar a teoría conspirativa, pero hay un dato interesante que nos hace reflexionar al respecto: Benazir Bhutto, quien fuera primera ministra paquistaní en dos periodos (1988-1990 y 1993-1996) y líder del Partido Popular de Pakistán, menciona de forma muy natural en una entrevista en el programa "Frost over the World", transmitido por el canal Al Jazeera en inglés y conducido por el afamado periodista británico Sir David Frost, a "Omar Sheikh, el hombre que asesinó a Osama bin Laden". Un mes después de esta entrevista, el 27 de diciembre de 2007, Bhutto, quien postulaba a las elecciones del 2008, fue asesinada en un atentado.

La noche del lunes 1 de mayo, el presidente Barack Obama anunció que fuerzas militares estadounidenses habían matado a Osama bin Laden. Sin embargo, el gobierno americano no ha mostrado ninguna prueba y solo ha informado que su cuerpo fue echado al mar. 

La noticia llega a una semana de haberse anunciado la candidatura de Obama a la reelección y en medio de duras críticas a su gobierno, cuya popularidad estaba en franca caída. No se han presentan fotos ni videos del cuerpo y solo se menciona como conclusiva una supuesta prueba de ADN que dio como resultado el 99,9% de exactitud. 

Mientras tanto, las dudas crecen y el gobierno de Estados Unidos se ve envuelto, una vez más, en contradicciones que hacen tambalear la veracidad de sus afirmaciones.

(Agradezco a @vladimirirocha por enviarme la información que permitió que escribiera este post).

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Artículo de Gordon Duff en Veterans Today (en inglés): 

Video de la entrevista a la ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto en noviembre de 2007 (menciona al asesino de Osama bin Laden en el minuto 6:07):


Extracto del documental "Farenheit 911", de Michael Moore, en el que se habla de las relaciones amistosas y comerciales entre las familias Bush y bin Laden (gracias a @Catadioptrico):



Zeitgeist, documental que muestra decenas de testimonios e indicios de que los atentados del 11 de setiembre fueron una "operación de bandera falsa" del gobierno de Estados Unidos:


domingo, 1 de mayo de 2011

Juan Pablo II, el beato que cometió herejía

La -para algunos forzada- beatificación del papa Juan Pablo II se da en medio de una crisis profunda en la Iglesia Católica. Su sucesor, que no irradia el carisma del hoy beato “papa viajero”, ha sido acusado formalmente en Estados Unidos y Europa por haber encubierto durante décadas miles de escandalosos abusos sexuales a menores de edad. En su último mensaje por Semana Santa, Benedicto XVI reflexionó acerca de los tiempos difíciles que vive la fe católica y, en lugar de hacer un necesario mea culpa, responsabilizó de ello a la tecnología y a la secularización del mundo.



Hay quienes cuestionan la beatificación de Juan Pablo II por diversos motivos, entre los cuales destaca su ciego respaldo al fundador de la Legión de Cristo, el pederasta Marcial Maciel. Durante su pontificado, Maciel conseguiría una influencia que nunca pudo imaginar. Sin embargo, se ha pasado por alto un hecho aun más rotundo que, de haberse llevado el proceso de beatificación con objetividad, podría haber evitado que el flamante beato suba a los altares: Juan Pablo II cometió herejía.

En marzo del año 2000, Juan Pablo II se vio forzado por la presión interna de la propia jerarquía vaticana y por la crisis inmensa en la que estaba sumida a tomar una decisión que algunos consideraron la más audaz de todo su pontificado: pedir perdón a la humanidad por los pecados de la Iglesia Católica a través de la historia.

Pedir perdón es un acto muy humano y, además, fundamental en la estructura moral cristiana. Todos cometemos errores y tenemos el derecho a pedir que se nos perdone y el deber de, al habernos arrepentido, tratar de no caer en lo mismo. Pero, si a un solo ser humano le cuesta tanto rectificar conductas complejas, ¿cuánto más le costaría cambiar a la Iglesia como institución? Y cambiar no significa solamente que el papa y su corte se den golpes en el pecho y asunto arreglado. Pero esa es otra historia.

Cuando Juan Pablo II pidió perdón al mundo, hubo también presión de un sector del Vaticano para que no lo hiciera, porque los “enemigos de la Iglesia” podrían usar este aparente buen acto en su contra.

¿Qué significa realmente que la Iglesia acepte que se ha equivocado? Significa que por lo menos quince siglos de historia occidental han sido cuestionados. Utilizaré un solo ejemplo para graficar lo que implicó esta polémica pero poco analizada decisión de Juan Pablo II.

La Iglesia, con ese acto de perdón, aceptó, entre otras cosas, su error al juzgar a muchos “anticristianos” que fueron sentenciados a muerte por sus herejías, como Giordano Bruno, quien, en el siglo XVI, presentó en escritos y conferencias sus ideas acerca de la pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del espacio y el Universo y el movimiento de los astros. Sus enseñanzas, hoy aceptadas por la ciencia y por la propia Iglesia, desencadenaron una persecución en su contra por parte de la Inquisición que terminó en una condena a la hoguera dictada por Roberto Belarmino, un obispo y cardenal que fue canonizado por Pío XI en 1930. San Belarmino también condujo el proceso contra Galileo Galilei.

Giordano Bruno por Maurizio Tazzuti

Al canonizar a alguien (o declarar su santidad), la Iglesia reconoce públicamente que esa persona no murió en pecado, llevó una vida ejemplar y, al morir, fue aceptado por Dios en el cielo. Según la Enciclopedia Católica en Internet: "La Iglesia Católica canoniza o beatifica solo a aquellos cuyas vidas estuvieron marcadas por el ejercicio de las virtudes heroicas y solo después de que esto ha sido probado por reputación conocida de santidad y por argumentos conclusivos".


Sin embargo, al reconocer su error en relación con la condena a Giordano Bruno, la Iglesia está afirmando, además, de manera implícita, que las virtudes que llevaron a su juez a ser declarado santo no existieron en su totalidad y que, por ello, no podría haber sido aceptado en el cielo como habían asegurado previamente.

Por ende, para que Roberto Belarmino “salga” del cielo, donde no le corresponde estar al haber condenado a muerte a un inocente (lo que va en contra de la virtud heroica de la justicia), los dogmas referentes a que nadie puede abandonar el infierno ni el cielo para irse a otro lugar -aunque este fuera el purgatorio- tendrían que ser modificados. Sin embargo, los dogmas son verdades de fe inamovibles que, al no poder ser cambiados, solo podrán ser negados y transgredidos.

Si la Iglesia aceptó su error al juzgar a Giordano Bruno, debió hacer lo necesario para completar y volver creíble su acto de contrición. Es decir, debió anular la canonización de Belarmino al no cumplir este con los requisitos exigidos por el proceso de canonización. Este es solo uno de los pecados de la Iglesia por los que Juan Pablo II pidió perdón. Hay miles de situaciones similares a lo largo de su historia.

Al pedir perdón, Juan Pablo II puso a la Iglesia en una situación muy complicada, ya que estaba contradiciendo sus propias enseñanzas más esenciales, sus dogmas. Además de haber pasado por encima del dogma que habla de que el cielo y el infierno son eternos y no se puede salir de ellos, también negó el dogma de la infalibilidad papal. Si la Iglesia se equivocó al juzgar a Giordano Bruno, también se equivocó Pío XI al canonizar a Roberto Belarmino. Y la canonización, por definición, es un acto cuyo sustento proviene de la infalibilidad del papa.

La herejía es “la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma» (Código de Derecho Canónico - CIC can. 751). Pedir perdón conducía automáticamente a Juan Pablo II a la negación de por lo menos dos verdades dogmática, como lo he explicado párrafos arriba.


La inconsistencia de esta acción de limpieza de imagen eclesiástica demuestra una vez más que la Iglesia es una estructura en la que el máximo interés es escalar posiciones en las estadísticas globales de miembros. 

Mediante esta clase de actos en apariencia nobles, y aprovechándose de que los fieles católicos ordinarios (el rebaño o la grey) no entienden los intrincados detalles teológicos que hay detrás del impacto emocional que estos causan, la Iglesia solo busca recuperar el poder que tenía siglos atrás y que ha ido perdiendo desde que los Derechos Humanos empezaron a arruinarle la fiesta. Para lograr ello, usan todas las armas a su disposición, hasta al papa bonachón en el que "todos creen" y que pide perdón al mundo pasando por encima de sus propios dogmas, convirtiéndose en un hereje que luego es llevado a los altares.
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