viernes, 26 de agosto de 2011

Del Sodalicio, Luis Fernando Figari y de cómo pisotean mandamientos

El lunes 22, Diario16 informó en portada que el fundador del Sodalicio de Vida Cristiana (SCV), Luis Fernando Figari, había sido acusado de violación por una persona que, treinta años después venció al terror en el que había vivido. Según menciona, era menor de edad cuando Figari abusó de él.



La respuesta del Sodalicio no se hizo esperar y ese mismo día enviaron al director del diario una breve carta que afirmaba básicamente cuatro cosas: que la denuncia no había sido confirmada por el Arzobispado, que ni Figari ni el SCV habían sido notificados, que Luis Fernando había asegurado que los hechos eran falsos y que "el respeto debido a la justicia, a la verdad y a la caridad cristiana" los llevaban a considerar tomar acciones en resguardo de los mismos. La carta estaba firmada por el siempre esquivo Andrés Tapia, encargado de la Oficina de Comunicaciones de la región Perú del SCV.

Conociendo bien cómo funcionan los cerebros de los líderes sodálites (fui uno de ellos como bien lo saben mis lectores), haré algunos comentarios y preguntas que tal vez los periodistas de ese medio puedan trasladarle a Luis Fernando Figari, si en algún utópico momento se anima a dejar su cristiana covacha de cobardía y a dar la cara respondiendo con su propia boca en lugar de mandar a su guardia de bronce (porque la dorada tampoco se atreve) y a sus mastines virtuales que inundan las redes con ladridos, insultos y amenazas dirigidas a quienes no le tienen miedo a este santo de pajares.

1. En diciembre del año pasado, semanas antes de que se supiera que el defenestrado primer candidato a santo del SCV y fallecido exdelfín de Figari, Germán Doig, había sido acusado de abusar sexualmente de jóvenes, el fundador "renunció por motivos de salud" a su cargo de superior general de la organización. Sin embargo, meses después, cuando la prensa revela que una persona lo ha acusado de pedófilo, vuelve a hablar a través de ellos. ¿Ante una versión que lo acusa directamente, no debería salir él mismo a defenderse? Si el SCV aún habla por él, entonces su renuncia ha sido solo una pantalla, como algunos lo dijimos en su momento. Si Luis Fernando Figari ya no es superior del SCV, debería responder a las acusaciones personales por su cuenta y no a través de la institución que, aunque fundó, supuestamente ya no encabeza.

2. ¿Debemos creerle a alguien que no es capaz de salir a dar la cara cuando enfrenta serias acusaciones de exmiembros y padres de familia desde hace más de una década? ¿Debemos aceptar como "la verdad" que esgrime Tapia en su amenazadora carta las palabras de quien se ve que aún dirige una organización que recluta adolescentes y los tortura física y psicológicamente, justificando sus maltratos con teología y con la caridad cristiana que invocan en su carta? ¿Podemos creer a ojos cerrados en alguien que ha sido denunciado por secuestrar jóvenes, hacerse de propiedades de otros y ahora por abusar sexualmente de un menor de 16 años?



3. Esta no es la primera vez que salta un escándalo de pedofilia en el Sodalicio. Además del de Germán Doig, ex vicario general del SCV, el primero fue en el año 2007, cuando Daniel Murguía Ward, antiguo y destacado miembro del SCV, fue capturado en el hostal Las Palmeras, ubicado en el jirón Carabaya 1017, Cercado de Lima, fotografiando a un menor de once años que había contactado en Miraflores. Murguía estuvo preso solo un par de años y, a pesar de que el Sodalicio afirmó haberlo expulsado al conocerse la noticia, salió de la cárcel gracias a un abogado amigo del SCV y hoy está libre.

Quiero contar a mis lectores algo que no quise revelar antes por cuestiones de seguridad: un extraño juego del destino hizo que Daniel Murguía se mudara al piso 17 del mismo edificio donde vivo. Lo vi varias veces salir a pasear con un perro dálmata. Nos cruzamos más de una vez en la puerta del edificio y en la misma cuadra, cara a cara. Todas esas veces lo miré a los ojos y jamás le bajé la mirada. Sin embargo, él nunca me miró de vuelta. Y cuando revelé en Twitter que lo había visto caminando libremente por las mismas calles donde estos pobres niños que fueron sus víctimas fueron captados a cambio de figuritas de Pokemón, desapareció. 

Daniel Murguía.
Pederasta sodálite hoy libre.

Murguía no era un sodálite cualquiera. Fuentes del propio Sodalicio me confirmaron que una de sus últimas misiones antes de ser capturado por la Policía fue cuidar a la propia madre de Figari, quien, es obvio, se lo pidió personalmente. Otras fuentes me han informado que hace poco Murguía ha sido visto entrando a la casa de los padres de Figari en San Isidro. ¿No que lo habían expulsado? ¿Por qué desapareció de mi edificio cuando revelé que lo había visto? ¿Dónde está ahora? ¿Era él quien estaba en la comunidad sodálite Virgen de Guadalupe cuando fui con las cámaras de un programa de televisión a San Bartolo? Si no era él, ¿por qué se escondió tras las cortinas cuando nos acercamos a filmarlo y luego no volvió a salir? ¿Por qué el Sodalicio envió una camioneta a la casa para intentar sacarlo, cosa que no pudieron hacer porque estábamos parados al lado con la cámara prendida? ¿Por qué ese programa finalmente no sacó el reportaje que venían preparando?

4. Hace una década, Luis Fernando Figari fue citado por la Policía debido a que la madre de una joven lo había denunciado por secuestrar a su hija. En el cuestionario, al que tuve acceso, figura una pregunta que llamó especialmente mi atención. Parece que esta madre había presentado mis artículos como parte de sus pruebas. Es así que la Policía le preguntó a Figari si lo que yo había escrito era cierto. La respuesta, indignante por ser una vil mentira (y, no sodálites, los santos no deberían mentir), fue un simple "NO" que bastó para que nadie investigara más allá. Parece que la palabra de Luis Fernando no solo es ley para quienes lo aman y lo veneran, sino para quienes temen al poder de sus influencias. Recuerdo que en esos días hablé con un par de congresistas amigos, uno de ellos uno de los principales líderes del APRA. Su respuesta fue (y disculpen que la transcriba textualmente): "¿Tú estás huevón? Nadie aquí se va a meter con la Iglesia jamás".

5. Otro mandamiento que no respetan los líderes del SCV es "no robar". Cuando vivía en sus comunidades, recibía un dinero mensual de la renta de un departamento de mi propiedad que en ese momento tenía alquilado. Unos 250 dólares mensuales. Entregaba la mitad al superior de la casa, Miguel Salazar, y la otra mitad la guardaba para mis gastos personales. Y todos los meses compraba solo dos cosas: ropa y libros. Considerando que viví en comunidad alrededor de un año y gastaba unos cien dólares en literatura, mi inversión total en lectura fue de unos 1 200 dólares. Además, llevé todos los libros que había comprado antes, incluyendo colecciones completas de uno que otro autor. Mi colección de libros costaba en total unos dos mil dólares. Días después de irme del SCV, solicité la devolución de los textos y me la negaron. En buen cristiano, se los robaron. Y, por supuesto, en ese momento yo aún tenía mucho miedo de enfrentarme a ellos.

Luis Fernando Figari

Desde que decidí hacer públicas mis experiencias en el Sodalicio he pedido con insistencia una sola cosa a través de mi columna, de mi blog y en las entrevistas que me han hecho en algunos medios: que Luis Fernando Figari dé la cara. Que acepte un debate conmigo sobre mis denuncias y sobre lo que él niega a través de sus mastines que saltan al cuello del primero que dice las verdades de Figari. 

Y lo repito nuevamente. Luis Fernando: cuando quieras, en el programa de TV en vivo que quieras, los dos conectados a detectores de mentiras, tú y yo solos frente a las cámaras. Mientras no aceptes ese reto que vengo haciéndote hace más de diez años, solo serás un falso profeta escudándose en seguidores ciegos, un mentiroso, un ladrón, un secuestrador de voluntades manipuladas y un abusador de adolescentes. Y, aunque digas que nada de esto es verdad, quienes hemos llorado decenas de veces revolcados por las estrategias de tu escuela de adoctrinamiento de torturadores en serie, vamos a saber que, así un próximo papa te eleve a los altares para congraciarse con la oscuridad que creaste para engordar tu orgullo, ardiste en vida en el infierno de la mentira y arderás eternamente en el infierno de las memorias de las familias que destruiste y las vidas que marcaste con el 666 de tu cobardía y egocentrismo.

Sal de tu hueco Figari, de una vez, y dime en mi cara que estoy mintiendo. No sigas mandando a tus perros a ladrar a quien se asoma a la puerta de tu apestosa guarida de mentiras.

lunes, 22 de agosto de 2011

Denuncian a fundador del Sodalicio de Vida Cristiana por abuso sexual

Una nueva denuncia amenaza con remecer los cimientos más sólidos del Sodalicio de Vida Cristiana, una de las comunidades más influyentes y extendidas de la Iglesia Católica en Latinoamérica. Y es que al escándalo generado por las graves acusaciones sobre la “doble vida” del Vicario General de dicha comunidad, Germán Doig, reveladas por diario16 en febrero pasado, se suma ahora una denuncia por abuso sexual contra el propio fundador de la comunidad sodálite, Luis Fernando Figari.



Cabe recordar que Luis Fernando Figari Rodrigo renunció inesperadamente en diciembre pasado al cargo de Superior General del Soladitium Christianae Vitae (SCV) y de las demás instituciones que forman parte de la sociedad, por “motivos de salud”.

En esa ocasión, también trascendió que el verdadero motivo de su renuncia fueron las denuncias contra el desaparecido Germán Doig, quien fuera su mano derecha. El Sodalicio se vio obligado a reconocer mediante un comunicado la ‘inconducta sexual’ del candidato a santo.

GRAVE ACUSACIÓN

Sin embargo, la renuncia de Figari y su alejamiento físico –mas no espiritual- del movimiento se habría debido a nuevas denuncias, pero esta vez en su contra. diario16 tuvo acceso a parte de la denuncia presentada hace pocos meses ante la Arquidiócesis de Lima por un antiguo ex miembro de la “familia sodalite”, en contra de Luis Fernando Figari por “abusos sexuales graves” y haberle causado “maltratos físicos, psicológicos y espirituales”.

La víctima, cuya identidad se mantendrá en reserva por obvias razones, sufrió de abusos hace aproximadamente 30 años, cuando apenas era un adolescente de 16 años, vulnerable y con serios cuestionamientos sobre su orientación sexual.

Precisamente por ello acudió a Luis Fernando Figari, a quien le confesó que era homosexual. Lo que sucedió tras esa confesión, revela las escabrosas y oscuras prácticas realizadas al interior de la referida institución religiosa.

De acuerdo con la denuncia, en una ocasión, tras negarle enfáticamente que fuera homosexual, Figari le preguntó repetidamente cuál era ‘su tipo de hombre’ y para que se lo explicara más claramente le mostró revistas pornográficas, que un joven como él nunca había visto y que lo incomodó sobremanera. Pese a esto, Figari lo admitió en el Sodalicio, “convirtiéndose oficialmente en mi director espiritual”.

El hecho más dramático ocurrió –según consta en la acusacióncuando Figari lo obligó a sentarse sobre un palo que él sostenía fuertemente. “Abatido y humillado, fui forzado a mirar al crucifijo y pensar sobre mis pecados”, refiere la víctima sobre el episodio que marcó su vida y que no fue capaz de revelar ni de denunciar durante casi tres décadas.

PROCESO CANÓNICO

Este diario intentó comunicarse con el Vicario Judicial y Presidente del Tribunal de la Arquidiócesis de Lima, padre Víctor Huapaya Quispe, quien conoce plenamente la denuncia, pero fue imposible. Sin embargo, fuentes del Arzobispado aseguraron que no hay ningún proceso abierto relativo al tema, aunque no descartaron que la denuncia estuviera en una instancia inferior, antes de ser elevada al Tribunal Eclesial.



Cabe señalar que, de acuerdo con los procedimientos del derecho canónico, las denuncias y los procesos son reservados y no se hacen públicos hasta que se emita una sentencia. Fuentes confiables refieren que la denuncia ha sido remitida al Vaticano, para que luego de una rigurosa evaluación se autorice el inicio de un proceso canónico.

SODALICIO EVITA PRONUNCIARSE

Luego de intentar contactar a las altas autoridades del SVC, se comunicó con nosotros el Jefe de Comunicaciones de la Región Perú, Andrés Tapia, a quien le pedimos una reunión para contarle los detalles de la denuncia. Respondió que “evaluaría” esa posibilidad y se comunicaría con nosotros. Efectivamente, al día siguiente se comunicó y nos dijo que, después de “evaluar el tema” con abogados eclesiásticos y civiles, no se pronunciarían al respecto. “No podemos pronunciarnos ni declarar nada sobre algo que no hemos sido notificados y que tiene un carácter reservado”, señaló.

Replicamos que si no habían sido notificados, su pronunciamiento no tendría una implicancia legal, sino que se trataba de una consulta periodística. Sin embargo, Tapia consideró que la vía para hacer llegar una denuncia no es la prensa sino “el canal competente”, es decir el Arzobispado. “Estaríamos interfiriendo con el canal que se ha optado, en este caso el Arzobispado de Lima”, y reiteró que no habría ningún pronunciamiento.

Fuente: Diario16

También en La República, Peru.com, Los Andes, Crónica Viva

Para entender mejor la historia, mis artículos sobre el Sodalicio:

Luces sobre el escándalo en el Sodalicio
El Sodalicio de verdad (parte 1)
El Sodalicio de verdad (parte 2)
El Sodalicio de verdad (parte 3)
Figari: que el Dios de los cristianos te perdone

Y este video, que es un reportaje de Dánae Rivadeneyra publicado en lamula.pe



sábado, 20 de agosto de 2011

La PUCP: democracia y monarquía no pueden convivir

Ya en artículos anteriores he explicado que el desprecio a las libertades es inherente a la naturaleza monárquica y autoritaria de la Iglesia Católica. El conflicto entre la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Santa Sede, que ya tiene muchos años, no solo es por la administración de las millonarias propiedades, aunque este elemento ocupa, ciertamente, el segundo lugar en los históricamente poco samaritanos intereses eclesiásticos.



La Iglesia Católica es una monarquía, cuyo rey es el papa y sus príncipes los cardenales. Así se definen ellos mismos desde que empezaron a conquistar el mundo de la mano de otras monarquías con las que pactaban para someter a los pueblos "infieles" con la espada (y la cruz para la foto). Durante siglos, la Iglesia intentó frenar el avance del libre pensamiento, el surgimiento de las constituciones democráticas y el reconocimiento universal de los derechos humanos. Todo ello iba/va en contra de sus intereses.

Hoy que la PUCP se aferra a su legítima independencia democrática, la cual garantiza una formación en el libre pensamiento, el príncipe Juan Luis Cipriani ha movido sus influencias en el Status Civitatis Vaticanæ para conseguir que los estatutos universitarios sean modificados, buscando darle a él como "Gran Canciller" (título con hedor a monarquía, de nuevo) la potestad de decidir quién es el rector y, además, toda la plana docente.

Si bien el benefactor original, José de la Riva Agüero y Osma, fijó en su testamento de 1938 una junta para administrar sus bienes con participación arzobispal, ello no significa bajo ninguna circunstancia que ahora se pretenda imponer la elección del rector y los profesores mostrando el dedo medio con el anillo cardenalicio a la comunidad universitaria, que no es grey para someter ni villa medieval para arrasar. Eso es purita monarquía Vaticano style.

La constitución apostólica “Ex Corde Ecclesiae”, que habla sobre las universidades católicas y fue dada por el papa Juan Pablo II en 1990, está siendo utilizada de manera incorrecta (léase interesada o -disculpen el latín- pendeja) por la Iglesia Católica para imponerse en una administración en la que sí tiene parte, pero no la que ahora dice. 

El "Gran Canciller" NO tiene las atribuciones que demanda Cipriani para sí a través de sus amigotes vaticanos. La constitución mencionada dice, en su artículo 4: "Al momento del nombramiento, todos los profesores y todo el personal administrativo deben ser informados de la identidad católica de la Institución y de sus implicaciones, y también de su responsabilidad de promover o, al menos, respetar tal identidad" (el resaltado es mío). A pesar de que en ninguna línea se dice que el rector y los profesores deban otorgar su "profesión de fe" al "Gran Canciller", o sea Cipriani, las modificaciones enviadas por la Congregación para la Educación Católica de la Santa Sede así lo exigen.

La Iglesia Católica está actuando como lo ha hecho durante siglos cuando ha sentido amenazado su poder, volteando la cruz para que sirva de espada. 

Simpatice uno o no con la educación que brinda la Universidad Católica, para interpretar las raíces de este conflicto es primordial entender que la Iglesia está metiendo medio cuerpo (empezando por las dos patas) donde solo le compete meter las narices y que lo último que le interesa es la calidad educativa de la PUCP, sino un bien valiosísimo para la Iglesia, más valioso aún que el terreno y las propiedades: su hegemonía sobre la educación, su primer bastión de proselitismo y manipulación, algo que ha ido perdiendo en otros ámbitos y necesita recuperar al caballazo con una victoria en la PUCP.

Las autoridades y la comunidad de la Universidad Católica del Perú deben mantenerse firmes y demostrar, en democracia y con estricto apego a la autonomía de la ley peruana, que hace tiempo la PUCP es más UP que PC y que lo universal en "universidad" significa mucho más que en "católica".

La PUCP quiere vivir en democracia y la Iglesia, una férrea e intransigente monarquía, no puede permitir que eso suceda. Las costosas propiedades muebles e inmuebles son un añadido, pero no la razón fundamental de esta pugna en la que, como suele suceder, el Vaticano "adapta" cómodamente sus propias creencias y leyes.

viernes, 19 de agosto de 2011

Cineplanet detrás de la pantalla

Inicialmente, este artículo tenía la intención de ser una especie de catarsis en la que contaría mis ingratas experiencias en varias visitas a Cineplanet. Sin embargo, apenas comenté con quienes integran mis redes sociales digitales que publicaría algo, empezaron a llegarme quejas de varios clientes insatisfechos y me di cuenta de que esto era un problema más grande que el personal. Más tarde, al empezar a pedir explicaciones a Cineplanet, el inefable comportamiento de la empresa me motivó a ir más allá.

Aunque terminó siendo algo extenso, les pido que lo lean con atención y lo compartan. Cualquiera de ustedes podría terminar viéndose afectado por alguna de las situaciones aquí expuestas.

No podemos seguir viviendo en un país en el que nos conformamos con los abusos de grandes empresas cuyo dinero nubla su visión (y su misión). Ripley está siendo un ejemplo estos días de cómo la indignación puede hacer poner los pies sobre la tierra al poder económico. Después de este artículo, o Cineplanet cambia o se verá forzada a seguir el camino de Ripley.

No es nada nuevo ni raro que una empresa tenga problemas con sus clientes, pero el caso de Cineplanet es digno de comentarse porque han demostrado no solo una consistente falta de voluntad para el cambio, sino torpeza casi matemática y nula capacidad de autocrítica y rectificación.

A pesar de haberles escrito varias veces en la página de Facebook y por correo electrónico, pidiendo un pronunciamiento oficial sobre los hechos, no he recibido ni una sola comunicación formal de la empresa, solo esta respuesta automática a mi correo electrónico el 16 de agosto:


A continuación, presento algunos casos sufridos en carne propia (aunque hay muchos más) y, después de ello, una selección de las quejas y denuncias más representativas remitidas por otros clientes. También mostraré un vergonzoso hallazgo: empleados de Cineplanet presentándose como clientes y burlándose de las quejas.

Caso 1: El conejo rebelde que jamás fue

En abril, Cineplanet anunció la presencia de personajes de la película infantil Hop, rebelde sin pascua. El día de la supuesta presentación en el Alcázar, llegué con mi familia y nadie sabía nada. Al reclamar, salió la administradora y me dijo que no tenía conocimiento del evento. Luego entró a su oficina para hacer unas llamadas y, finalmente, después de más de diez minutos de dejarnos parados en la calle, dijo que el departamento de Marketing había cometido un error al no publicar que no se llevaría a cabo la presentación. Mi hija, que acababa de cumplir cuatro años, y a quien habíamos prometido que vería esos personajes si se portaba bien toda la semana, terminó llorando y llamándonos mentirosos.

Cuando llegué a casa, revisé la página de Facebook de Cineplanet y el anuncio seguía ahí, como sigue hasta hoy. Escribí mi reclamo y vi con sorpresa que otros clientes mencionaban que no se habían presentado en ninguno de los tres locales anunciados: San Miguel, Risso y Alcázar. Horas más tarde, un escueto y frío comunicado en la página indicaba que se habían producido cambios y que los personajes se presentarían en otros locales. No se supo más y jamás hubo una disculpa.

Invitación a las presentaciones en los tres locales. Nunca se aparecieron.
Ni una explicación y menos una disculpa a los clientes que asistieron.
Cambio de planes publicado después de las tres fechas ya pasadas.
Ninguna se cumplió, sin avisos previos, sin disculpas posteriores.

2. Las restricciones mágicas

Un buen día, decidimos ir al Alcázar para aprovechar un par de vales de descuento. Al consultar la cartelera en el sitio web de Cineplanet (menos de dos horas antes de la función), no aparecían restricciones, por lo que era posible obtener el beneficio. Ya en el cine, nos acercamos a la caja y nos indicaron que la película tenía restricciones, negando que su web dijera lo contrario. Pedí ver una computadora con ellos para demostrar que mentían y me mandaron al módulo de clientes oro. Mientras tanto, ingresé a la página móvil en mi celular y vi que aún la película aparecía sin restricciones. En el módulo entraron a su web y, sin mostrarme la pantalla a pesar de que se lo pedí, me confirmaron que sí aparecían las restricciones. Les mostré mi celular y me dijeron que tal vez era un error solo en la página móvil.

La señorita que me atendió, nerviosa y ocultando la pantalla, cerró rápidamente la página y me pidió que espere mientras iba a la oficina de Administración. Pasaron unos diez minutos y salió muy segura de sí misma, diciéndome que podía mostrarme la página para que viera que estaba equivocado. Entró nuevamente y volteó la pantalla: la película aparecía con restricción. Volví a consultar mi celular y la magia fue total: ya figuraba la restricción. No me quedó alternativa y tuve que pagar la entrada completa.

No ha sido la única vez que esto ha pasado ni fuimos las únicas personas que ven una cosa en su sitio web y les dicen otra al llegar al cine. Hay casos aún más escandalosos y lo verán más adelante en las quejas de los clientes.

3. El falso cliente Oro

Cineplanet ofrece que sus clientes "Premium" serán cambiados a "Oro" cuando lleguen a treinta visitas en un año. 

A inicios de julio, consulté en el módulo de clientes oro de Risso cuánto me faltaba para ser iniciado en el "exclusivo" club de los clientes "Oro". Estaba con mi novia y ella escuchó lo mismo que yo: en tres visitas más llegaría a las treinta. La poco sonriente señorita me explicó que mantendría la misma tarjeta hasta fin de año y que solo con el código podía acceder a los beneficios de un "Oro". 

Cuando llegué a treinta, ligeramente emocionado, me acerqué al módulo del cine Alcázar. Todos los males pasados estaban por terminar. Dejaría la categoría común de "Premium" y pasaría a ser de la élite cineplanetiense. La encargada me dijo que la visita de ese día completaba las treinta requeridas. Le pregunté, para asegurarme, cuál era el procedimiento y me dijo que a fin de año me darían la nueva tarjeta. Al preguntar nuevamente si accedería a los beneficios a pesar de no tener la tarjeta nueva, me confirmó lo que me habían dicho días atrás en Risso. Sí, bastaba mi código. Y, como prueba, volteó su pantalla y me mostró lo que decía la página web del cine.

Es así que, ingenuo yo, creyendo en la información recibida en los dos locales en un castellano difícil de confundir, la noche del martes 16 de agosto fui a Risso a hacer, por fin, la ansiada cola de clientes "Oro". La primera decepción fue ver que la dorada promoción ha sobrepasado su capacidad de atender eficientemente al gran número de beneficiados. La única cola era bastante larga, pero nada se comparaba con lo que veíamos en la cola normal, un piso más abajo. Era de esperarse en un martes 2 x 1. Viéndolo desde ese punto de vista, valía la pena pasar a ser parte de la raza elegida de alegres dorados. El milagro fue más evidente cuando, de un momento a otro, apareció una segunda cajera y pidió que pasáramos. Bien peruanos todos, corrimos sin respetar orden alguno y se formó una nueva cola.

Pero la ilusión acabó, como suele pasar en Cineplanet, al llegar a la caja. La señorita me dijo que no aparecía en el sistema como cliente oro. Al explicarle lo que me informaron las dos ocasiones anteriores, me dijo: "Le han explicado mal, tiene que comprar abajo".

Es necesario aclarar que más temprano había intentado obtener las entradas en su promocionado sistema en línea. Pero, como en varias oportunidades anteriores, no pude hacerlo por fallas en su sistema. Solo en dos ocasiones he podido adquirirlas como Brunito Pinasco nos lo sugiere cada vez que va a empezar una película, una de ellas después de varios intentos fallidos y algunos reclamos. Confiando en que podía ser un error temporal, lo he intentado decenas de otras veces sin éxito, algo de lo cual también se han quejado otros clientes.

Mi explicación sembró una duda momentánea en la cajera, llevándola a querer confirmarlo con su compañera de al lado, quien solo movió la cabeza de derecha a izquierda. Convencida por la rotunda y poco educada negativa de su compañera SuperPlanet, insistió en que vaya "nomás" a hacer mi cola al primer piso. Obviamente irritado y cargado por todas las experiencias negativas anteriores, le respondí que no me iba a mover de ahí y que llamara al administrador porque eso no era error mío, sino del cine. Me miró de reojo y, con cara de pocos amigos, me regañó: "Mientras llega el administrador, póngase a un costado. ¡Siguiente!". 

Llegó la administradora, quien, luego de intentar aleccionarme como colegial en quinta nota, me dijo que "lo más que podía hacer" era llamar al Alcázar para decir que me habían dado mala información. Obviamente, le expliqué que esa no era una solución, que no iba a perder mi tiempo y probablemente la función por hacer una nueva cola cinco veces más larga que la que ya había hecho a causa de un doble error de Cineplanet.

Ante mi terquedad por exigir que se respeten mis derechos de cliente, me dijo "puedo ayudarlo por esta vez y comprarle sus entradas" con cara de "agradece pelado que te estoy haciendo un favor" (la interpretación es mía). El ambiente se iba calentando y, ya cansado, cerré la discusión con: "no es mi problema si su personal no sabe explicar las cosas". También le dije que necesitaban poner la información detallada en su sitio web, ya que tal y como está, fácilmente pueden ser denunciados por publicidad engañosa. Me miró de arriba abajo y, con aires de "trabajo para los dueños del Perú", sentenció con mueca de jojolete que si quería denunciarlos era libre de hacerlo.

Finalmente bajó, compró mis entradas mientras mi novia me advertía sobre mi hipertensión y pudimos entrar a ver la película (previa nueva cola en la puerta-embudo de la sala para que nos dieran los lentes 3D, sin bolsa y obviamente sin haberlos limpiado, igual que el suelo debajo de nuestras butacas, lleno de cancha de la función anterior). Me prometí a mí mismo (y esta vez muy en serio) no volver nunca más a Cineplanet.

Esto es todo lo que dice el sitio web sobre la afiliación al programa Oro.
Mal redactado y no explican los detalles que generan confusión incluso en su personal.

De regreso a casa, presenté mi reclamo a través del formulario de su sitio web. Además, escribí algunos comentarios en su página de Facebook. Han respondido los halagos de otros clientes, pero yo no existo hasta hoy para la empresa.

Combo doble: Los SuperPlanets que se hacen pasar como clientes

Esto no estaba planeado, pero sucedió mientras lo escribía, así que debo incluirlo porque constituye un elemento que demuestra el deficiente concepto de ética profesional que existe en esta empresa.

Javier Cortezempleado del cine que asegura ser "Senior Analyst", se hizo pasar por cliente en la página de Facebook. Cuando evidencié este engaño gracias a la alerta de una de mis fuentes, no solo borró sus comentarios sino que ocultó cualquier referencia a su vínculo laboral. En medio de ambas metidas de pata colosales, tres fuentes confirmaron que trabaja ahí. La primera es una empleada de Cineplanet cuya identidad mantendré en reserva por obvias razones. Las otras dos son un exempleado y un amigo de Cortez. Este último me comentó, además, que su apelativo es "Puma".


Información laboral de Javier Cortez hoy inaccesible.
Debajo: un par de comentarios que, luego de ser descubierto, borró.

También contribuyó con una "desinteresada" defensa la señorita Mayra Castillo. Sus propios comentarios en la página de la Universidad Corporativa Interbank (UCIK) la identifican como parte de este grupo bancario dueño de Cineplanet. Según dos de las tres fuentes mencionadas, ella trabaja en Cineplanet.

Descubrí, además, que ha hecho comentarios en fotos y publicaciones de Cortez (tal y como lo hizo esta vez en la página de Cineplanet), está suscrita a la página de Facebook "SuperPlanets" (que se define como "pagina oficial de nuestra comunidad de colaboradores de CinePlanet!!") y además, en su Hi5 aparece como miembro del grupo "CiNePlAnEt - PrImAvErA".
Mayra Castillo se presenta como cliente intentando
contrarrestar mi solicitud de información.
Cineplanet pone "Me Gusta", siendo cómplice del engaño.


Mayra Castillo afirma ser parte del grupo Interbank,
dueños de Cineplanet.
Mayra Castillo y Javier Cortez comentan también en la página
de la Universidad Corporativa Interbank


Hasta ahora, y a pesar del gran movimiento que generó este vergonzoso engaño en las redes sociales, la empresa Cineplex S.A., dueña de Cineplanet, guarda absoluto silencio. 

Lo que sí han hecho es correr a enviar una encuesta a "sus clientes" el mismo día que empecé a anunciar que estaba recopilando información para este artículo. La autenticidad de esta encuesta fue confirmada por el propio Cineplanet.

Quejas de otros clientes (vía Twitter, Google Plus, Facebook y correo electrónico)

El volumen de quejas que he recibido no me permite incluir cada caso, así que copiaré los textos y las impresiones de pantalla necesarias y más representativas para que saquen sus propias conclusiones. Algunas personas han autorizado el uso de sus nombres reales y otros me han pedido que guarde en reserva sus identidades y utilice seudónimos o solo sus primeros nombres. Todos los mensajes están sin editar, copiados tal cual los enviaron sus fuentes y, en el caso de los mensajes públicos, con el enlace que lleva al original.

Juan Anselmo (Facebook)
"me dirijo a ustedes totalmente indignado por el mal servicio y ESTAFA del cual fui victima el dia 16/08/11. realize la compra de una entrada virtual con numero de orden:70-05006383, con codigo:46393109 para la pelicula capitan america 3d en sala 1 para el cineplanet primavera el dia 16/08/11 por un valor de s/. 12.50 nuevos soles.
cuando me acerco al area de counter para realizar la compra de dos entradas mas me informaron que estaban agotadas las entradas para esta funcion. luego retorno al area de boleteria y me comunican que esta funcion habia sido cancelada. minutos despues me informan que la funcion no habia sido habilitada!!! minutos despues cerca de las 8:50pm sorpresivamente comienzan a vender los boletos para esta funcion. sim embargo a mi me habian inventando una y mil excusas. es inaceptable este tipo de sucesos esta absolutamente claro que lo que ustedes venden por web no esta en cartelera de sus cines y sin embargo cobran de mas y por adelantado exigo mi dinero de regreso!"
"y como ven lo unico que hace cineplanet es eliminar el comentario para que otras personas no sepan de la mala atencion en cineplanet primavera!!!"



Alberto (Twitter)
"Te cuento lo que me pasó en el Alcazar de Cineplanet. Fui con un amigo con discapacidad (en silla de ruedas) y al terminar la pela quisimos usar el ascensor y estaba lleno de bolsas de basura. Tuvimos que esperar a que terminen todo el proceso y de ahí pretendían que usemos un ascensor que olía a diablos. Al final, con otro amigo, logramos que bajara por las escaleras".

MF Martínez (correo electrónico)
"Cuando fue el estreno de medianoche de Harry Potter Deathly Hallows Parte 1 tuve problemas. La película estaba pésimamente cuadrada. Inclusive se veían las cabezas cortadas. Avisamos al encargado de sala y me respondieron de manera poco cordial, decían que estaba bien puesta y que no hablara sin saber. Llegando a casa, mandé un mensaje a la web de Cineplanet y también escribí en su FB. Muchas personas comentaron en lo que escribí apoyando y comprobando lo sucedido. Ellos borraron el comentario. Luego de unos días, contestaron el mensaje enviado a la web. Su excusa fue la siguiente "En conclusión es el formato de la película en que ha sido grabada." Ante la "duda" de encontrarme frente a una película de vanguardia (ja!), la vi en otro cine y no tenía el mismo problema. Le respondí a la srta. que me envío el correo y nunca obtuve más novedades. Si quieres ver el correo que me enviaron, me avisas y te lo reenvío.
Luego de unas semanas fui a ver The Social Network y el sonido en la sala no estaba sincronizado. Volví a quejarme y no hicieron caso".

Este es el correo de respuesta de Cineplanet (clic para ampliar):


Una queja similar de Araceliz Collao (Google Plus)
"tengo una queja, sobre Cineplanet Risso ... fui a ver Linterna Verde en 3D (costo 20 soles) y al comenzar la película estaba descuadrada,los subtitulos se veían a medias, paso un buen tiempo hasta que los corrigieron, pero la hacerlo cortaron una parte de la película , fue horrible pagar tanta plata para hacer bilis !!no es justo!!, esto me sucedió el Jueves 11 en la función de las 8:10pm".

Pía Hildebrandt (Facebook)
"Fui al estreno de medianoche de "Harry Potter y las Reliquias de la muerte Parte 2" en Cineplanet San Miguel (en 3D) y perdí mi dinero y mi tiempo: los trabajadores del cine se la pasaron entrando, saliendo y caminando mil veces por toda la sala, CONVERSANDO, haciendo sonar sus radios, hablando por celular (EL COLMO) y, aún peor, afuera hacían tanta bulla (ELLOS, porque el público estaba viendo la película) que uno no podía concentrarse. Un VERDADERO ROBO.
Su servicio al cliente es pésimo y la supuesta encargada, Carolina Rojas, ni siquiera entra a esta página de FB. Dice que es "otra área". Pésimo, de verdad.
Estoy HARTA de su mal servicio y, peor aún, que no hagan nada por mejorar".

Una clienta que pidió mantener su nombre en reserva (Facebook)
"Hoy fui a cineplanet alcazar a ver linterna verde en 3D con mi familia...todo estaba bien hasta que cdo empezaron los cortos de pronto se apago la pantalla...demoraron 30 minutos en que alguien salga a decirnos que pasaba, cuando lo hicieron fue para avisarnos q no habria pelicula y que podiamos pasar a otra sala en la q la veriamos en version original y es mas, ya habia empezado...
‎....tardaron cerca de media hora mas en sellarnos los tickets para q podamos canjear las enttradas para otro dia...y si por casualidad queriamos reclamar nuestro dinero, teniamos q hacer otra cola interminable...esto a mi parecer es un atropello, entiendo q los desperfectos ocurren y no son culpa de nadie pero lo q no entiendo es la falta de un procedimiento de contingencia por esto...estuv imos casi 1 hora y media en el cine y no vimos ninguna pelicula...no hubo disculpas ni nada....para eso no voy al cine..."

Ojosdeuva (Twitter)
"La gente se indigna con Ripley pero verán, en Cineplanet casi hacemos un club de los q teníamos una cicatriz x aceite hirviendo del pop corn".

Patricio Valderrama (Google Plus)
"Como controlan el acceso de niños a películas Rated R? por ejemplo Transformers: rated para mayores de 14 años, entran niños de 4!! o en Thor: también Rated 14 niños de 8 años o menos, que hacen bulla, lloran y todo eso, y en la puerta, nadie controla eso".

AnaC sin E (Twitter)
"Cineplanet promociona su nuevo "servicio" de compras vía internet con Visa, pero si quieres comprar ahí mismo no puedes".

Silvia Sara (Facebook)
"Realmente ASQUEROSOS los baños del cineplanet primavera, como pueden abrir al publico con un servicio asi, no hay ventilacion, nada. Vi Linterna verde 3D. sala 3 horario 3:20pm el dia de hoy. la seÑorita que entrega los lentes se paso tooda la pelicula haciendo ruido".



Norman (Facebook)
"El domingo fui a ver Super 8 en Cineplanet centro por que "supuestamente" la daban ahí subtitulada que era lo que yo quería. Grande fue mi decepción que al empezar la función (7:30 pm) daban la doblada. Por respeto a mi acompañante no abandone la sala ni devolví los tickets; pero francamente fue decepcionante. En su web figuraba, y lo mismo en la boletería el mismo día, que daban ahí la versión subtitulada.
Deberían preocuparse más y tener cuidado al brindar la información de sus funciones tanto horarios como lo que presentan, incluso al salir lo comenté en boletería y la señorita que me atendió, también pensaba que era subtitulada. Es bueno que crezcan y brinden mejores servicios; pero no fallen en lo básico y elemental. Ojalá no se repita y tomen en cuenta mi reclamo."

Además, he recibido el siguiente artículo publicado en otro blog:

"El efecto Alan García" habla sobre la reinauguración del Cineplanet Primavera. Entre las distintas observaciones del autor, algunas de las cuales son similares a las presentadas anteriormente, rescato el siguiente párrafo: "Aprovecho este espacio creado para una crítica de la gran cadena nacional (es la cadena que más cines tiene en nuestro país) para recalcar el mal servicio brindado por la cadena, especialmente en el mencionado establecimiento de Primavera. Podrán eventualmente solucionar problemas de fachada, de estética, cambiar butacas, piso, o lo que sea. Pero hay un problema vigente desde hace años (que soy asiduo cliente del complejo, más por cercanía y beneficios por ser Cliente Oro, que por otra cosa): el de la logística y el manejo de recursos humanos. Gran parte de los trabajadores pareciera recién seleccionado y con poca preparación para atender al público". Recomiendo leer el texto completo aquí.

A quienes me enviaron el resto de quejas, no se preocupen que las incluiré en la denuncia que estaré presentando en los próximos días ante Indecopi, organismo que ya ha sido informado sobre lo que viene sucediendo en Cineplanet y que me ha indicado el procedimiento a seguir.

Finalmente, respondiendo a las burlas y mentiras de los falsos clientes Mayra Castillo y Javier Cortez: pueden haber millones de clientes satisfechos y solo unos cientos que se sientan maltratados o estafados, pero la solución no es echar barro, silenciar o enfrentar desde una mentira a quienes nos atrevemos a quejarnos. Se espera de una compañía del nivel de Cineplanet una actitud empresarial madura y no un jueguito de adolescentes feisbuqueros que tratan de tapar irregularidades recurrentes con chistes en sus plataformas de contacto con el cliente.

Agradezco a todos los afectados que cooperaron con este artículo y los afectados esperamos que Indecopi sancione ejemplarmente a esta empresa que no tiene idea de cómo tratar a sus clientes. Espero que este texto, algo extenso pero rico en información, testimonios y pruebas, consiga que sus burlas y silencios de los últimos días se transformen en disculpas formales, cambios reales de actitud y una nueva política empresarial que beneficie a los miles de asistentes a sus salas en todo el país.

Señores de Cineplanet: La voz de todos sus clientes es lo más importante para un negocio como el suyo. No pretendan callarla con manipulación y mentiras porque terminan haciéndose más daño, como lo han demostrado esta semana.


Actualización 8:35 p. m. Cineplanet se puso en contacto conmigo esta noche. Aquí un resumen de la conversación: http://jees-x.com/mP2mYG

viernes, 12 de agosto de 2011

Usted (ya no) tiene un correo

En medio de las turbulencias que atraviesa Estados Unidos en estos años, uno de los servicios públicos más afectados y en mayor riesgo es el postal, habiendo acumulado un déficit de 20 000 millones de dólares en cuatro años fiscales (8.5 solo en el último).

Foto: zimbio.com
En una nota enviada hace poco a los más de 563 000 empleados del servicio postal de Estados Unidos (USPS), se les informó que en los próximos cuatro años se espera recortar la fuerza laboral en 220 000 puestos. Esto se suma a un anuncio anterior de que se cerrarían 3 700 oficinas en todo el país y que todos los trabajadores y 600 000 retirados serían trasladados del sistema de salud actual a uno más barato. Entre otras medidas.

Lógicamente, estas drásticas soluciones (para muchos solo temporales) necesitarán ser aprobadas por el Congreso y demandarán que se rompan acuerdos laborales previos, lo cual no es nada fácil.

Además de los serios problemas que traerían estas decisiones, hay uno adicional: la opinión pública. A la gente que usa este servicio no le gustará que su oficina local de correos sea cerrada. En algunos pueblos la oficina postal es casi el único símbolo visible de su patriotismo y tradición, además de ser su más significativo enlace con las grandes ciudades y el resto del mundo.

Pero, los dolores de cabeza no terminan ahí. Cerrar casi el 10 % de las 31 900 oficinas postales rompería una cadena de eficiencia que permite que los envíos no demoren más de seis días en llegar a su destino.

Estas son solo algunas de las preocupaciones que surgen en torno al problema.

Foto: infobarrel.com
Es fácil para cualquiera deducir lo que ha llevado las cosas a este extremo: el correo electrónico y sus variantes sociales y móviles (el SMS, la mensajería instantánea, el chat, Facebook, Twitter, etc.) han destruido este modelo de negocio y algunos piensan que ni tan drásticas medidas lo salvarán. Hay quienes afirman que lo mejor es cerrar lo antes posible y confían en que las dos empresas privadas de mensajería más grandes del país, UPS y FedEx, podrían acoger a la mayoría, si no a todos los desempleados, y hacerse cargo de manejar la red. Ello, claro está, con la desaparición de ciertos beneficios para el usuario, como el correo de primera clase (de 44 centavos), entre otros.

En la otra orilla están quienes afirman que no se puede cerrar el servicio y que aún con esos niveles de gasto el ya golpeado aparato económico estatal estadounidense tendrá que cargar con el problema por muchos años más. Y eso significa, evidentemente, que los contribuyentes tendrán que pagar por él.

La discusión se centra hoy en buscar formas creativas para rescatar en la medida de lo posible este inmenso negocio que aún es un símbolo de la tradición y el espíritu americano para millones de habitantes de ese país y una fuente de trabajo para cientos de miles de familias.

jueves, 11 de agosto de 2011

Colombia: Histórica primera condena contra la Iglesia Católica por sacerdotes pederastas

La Diócesis de Líbano-Honda deberá pagar 430 millones de pesos a dos menores abusados.

En un histórico fallo, el Tribunal Superior de Ibagué condenó a la Diócesis de Líbano-Honda a pagar 430 millones de pesos a dos menores de una familia de desplazados por la violencia, que fueron víctimas de abuso sexual de parte de un sacerdote.

El papá de los niños trabajaba como carretillero en Líbano. Foto: El Tiempo
Esta es la primera condena en la que la Iglesia Católica es declarada responsable por las acciones de curas pederastas.

Los hechos se remontan a junio del 2007, cuando el sacerdote Luis Enrique Duque Valencia, de 65 años, fue acusado de violar a los dos niños en la parroquia San Antonio, de Líbano, municipio del norte del Tolima.

Para la época, los menores tenían 7 y 9 años. Por la violencia en su natal Villa Hermosa, la familia de las víctimas llegó a vivir a la zona urbana de Líbano, donde el padre se rebuscaba el sustento como reciclador. Con una carretilla recorría las calles del municipio.

Ante la difícil situación económica, los dos pequeños quedaron al cuidado del sacerdote. Un día los menores les contaron a sus padres que el cura los acariciaba en las noches, cuando iban a dormir.

La denuncia llegó a la Fiscalía y a un juzgado de Líbano, que tras una larga investigación condenó al sacerdote a más de 18 años de prisión por el delito de acceso carnal violento agravado. Duque fue a parar a la cárcel, pero por vencimiento de términos recobró la libertad y terminó oficiando eucaristías en la parroquia del 20 de Julio, en Ibagué.

En el 2009 fue recapturado por la Policía, que lo ubicó en El Santuario (Antioquia). Hoy paga la condena en la cárcel Bella Vista, de Medellín.

"Se hace justicia porque la Diócesis nunca quiso ayudar económicamente a esta familia desprotegida", afirmó Jaime Berján Rodríguez, abogado de las víctimas.

De acuerdo con los argumentos del abogado, los dos muchachos presentan problemas de salud como consecuencia de los abusos, y deben recibir tratamiento.

La Diócesis de Líbano-Honda interpuso un recurso de casación para que el proceso sea conocido por la Corte Suprema.

'A la Diócesis le tocaría vender la catedral para pagar': Iglesia

Monseñor Juan Vicente Córdoba, secretario general de la Conferencia Episcopal, recordó que en este caso, en primera instancia, el juez falló a favor de la Diócesis de Líbano-Honda, sobre la base de que quien debía pagar era el sacerdote.

Según monseñor, la Iglesia no tiene por qué responder por los malos actos de uno de sus miembros, que además ya está en la cárcel. Señaló que la Diócesis es muy pobre. "Tendrían que vender la catedral de Líbano o algunos terrenos de parroquias", anotó.

Cree que el monto de la reparación es exagerado.

En EE. UU. la Iglesia ha tenido que pagar millonarias sumas por abusos de sus sacerdotes.

Fuente: ElTiempo.com

Más información sobre casos de pederastia de la Iglesia Católica aquí.

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Periodismo por Twitter? También, gracias...

El Periodismo siempre ha tenido que nadar entre rumores y salvar (o perderse en) problemas de credibilidad. Los intereses empresariales, ya sean del propio medio, de anunciantes poderosos o de los políticos, han puesto entre la espada y la pared hasta a los directores que más arengan a favor de las libertades de opinión, expresión, información, prensa y demás. No en vano ya en el siglo pasado Luis Miró Quesada de la Guerra acuñó la famosa frase: "El periodismo puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios”.


Siempre fue labor del periodista ético saber filtrar esos ruidos. Ahora, con Twitter y las nuevas herramientas, simplemente tiene que hacerlo más rápido y recordando que más vale pájaro en mano que (miles en este caso) volando. Esa es la única diferencia.

Y que mis ya no tan jóvenes colegas disculpen mi irreverencia, pero "lo conservador" hace tiempo que dejó de tener esa garantía de credibilidad casi exclusiva para enterarnos de lo que está pasando de la que habla en su blog el querido y siempre respetable maestro Juan Gargurevich. Desde hace algunos años, y cada vez más, nos enteramos de tantas cosas a través de medios alternativos que revelan verdades que medios "conservadores" desfiguran o simplemente ocultan.

Todas las fuentes se debe revisar con agudeza y cuidado, ayer, hoy y mañana. Las conservadoras y las modernas.

Pero claro, esto ya lo saben todos aquí.

Tal vez la historia del "tal 'Gerry' y la agencia de noticias que decía representar" no le dejó un buen sabor a mi @TioJuanito, así que me gustaría compartir con él algo que tal vez ayude a inclinar la balanza un poco más hacia el lado de lo que sí fue real: Twittero peruano ayudó a difundir la tragedia.

Mario Vargas Llosa vs. The World

Por: Marco Sifuentes @uterope | Perú21 | Domingo 07 de agosto de 2011

“Más información, menos conocimiento” se tituló la última entrega de la habitual columna de nuestro Nobel en el diario El País. En resumen, MVLL sostiene que Internet es capaz de almacenar “a Proust, Homero, Popper y Platón, pero difícilmente sus obras tendrán muchos lectores. ¿Para qué tomarse el trabajo de leerlas si en Google puedo encontrar síntesis sencillas, claras y amenas de lo que inventaron en esos farragosos librotes que leían los lectores prehistóricos?” 
Y, así, Vargas Llosa llega a una terrible conclusión: “cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos”.

Artículo de Sifuentes en la edición impresa de Perú21

Paradójicamente, gracias a la Internet podemos leer cuatro respuestas muy interesantes a Vargas Llosa. 

Las cuatro tienen varias cosas en común: han sido escritas por profesores universitarios peruanos nacidos en la década del 70. Ninguna, en realidad, niega los cambios que la sociedad red está generando en el intelecto humano. Y todas han sido posteadas en sus respectivos blogs.

Para Diego Peralta @diegol19, en http://ir.pe/mvll01, MVLL “no está entendiendo que nosotros hacemos inteligente a Internet. Que la red somos todos nosotros compartiendo conocimiento. Youtube no sería lo que es sino subiéramos videos, Wikipedia no sería la gran enciclopedia, si nosotros no introdujéramos conceptos y Google no encontraría las cosas tan rápido y con tanta precisión, si nosotros no calificáramos la información con nuestros enlaces”. Para Peralta, simplemente, se está cerrando el “Paréntesis Gutenberg”, un pestañeo de 500 años de cultura impresa en medio de 100 mil de oralidad (oralidad recuperada en Internet). 

José Enrique Escardó @JEESxorcismo, en http://ir.pe/mvll02, parafrasea al mismo Vargas Llosa para responderle: “Tus artículos se seguirán leyendo, solo que (...) se leerán más en línea. Sí, es cierto que los baylys y corvachos y coelhos venderán más que tú en una feria del libro local (y en algunas de otros países también), pero tú mismo lo dices en tu charla La civilización del espectáculo: “la alta cultura (es) obligatoriamente minoritaria por la complejidad y a veces hermetismo de sus claves y códigos”.” 

Y es cierto: la “alta cultura” siempre ha sido minoritaria. Internet simplemente refleja le da voz a todos. Cultos e ignorantes, sabios e idiotas. Es verdad que nunca antes la palabra del idiota, siempre mayoritario, había sido tan difundida. Pero nunca antes se había difundido tanto todo tipo de palabra. Y eso, según Roberto Bustamante @elmorsa parafraseando a Pierre Levy en http://ir.pe/mvll03, genera no solo información, sino también conocimiento:

“...este escenario abre la posibilidad de una inteligencia colectiva, donde todos en (y conectados a la) red cumplimos una función de microproductores de conocimiento (esto es, pequeños rumiantes de data) en un entramado o panal de conocimiento bastante mayor. (...) Si vemos la gran fotografía, es posible que el conocimiento ahora sea mucho mayor que el de cualquier otra época que nos haya antecedido. Claro, en el aspecto micro, desde el individuo, puede que la escena no sea tan divertida o bonita.”

Víctor Krebs @synchronicity23, en http://ir.pe/mvll04, sostiene que, “acostumbrado a pensar con la secuencialidad de la imprenta, por lo menos desde la modernidad, el hombre occidental ha identificado lo racional con el pensamiento lógico. Ello explica nuestra resistencia a los cambios que estamos presenciando, pues desde la perspectiva alfabética o escribal desde la que los estamos mirando es imposible encontrarles validación”. Para Krebs, los cambios que introducen las nuevas tecnologías “podrían estar anunciando un nuevo renacimiento; quizás uno más conectado con la sensibilidad y la contingencia y más consciente de las carencias y opacidades de nuestra condición que el paradigma que nos ha formado en occidente.”

El remix de la sobreoferta de información para producir conocimiento es la esencia misma de Internet. Y con ese espíritu hemos remixeado los cuatro textos anteriores en este. Vargas Llosa tiene razón: esto va a cambiarlo todo. Pero Vargas Llosa no tiene razón: no necesariamente será para mal. Dicho esto, procedo a seguir leyendo uno de los 80 libros piratas que tengo en el iPad, el aparatito con el que he redescubierto el placer de la lectura larga. Sorry, Feria del Libro.

sábado, 6 de agosto de 2011

Una libertad religiosa subjetiva y tramposa

Hace unos días tuve la esperanza de que el expresidente Alan García había dado pasos favorables hacia una mayor independencia del Estado con relación a la Iglesia Católica (sí, dicen que la esperanza es lo último que se pierde). Pero, para no perder la costumbre, sus sorpresas negativas terminan por aplastar a la ilusión.


Anoche leí el flamante (y flamígero) reglamento de la Ley de Libertad Religiosa y me quedé con la boca abierta. No soy abogado ni creo tener que serlo para entender el espíritu discriminatorio e inconstitucional de esta ley.

Cuando la Iglesia Católica perdió su estatus de religión oficial del Estado peruano al promulgarse la Constitución de 1979, se aseguraron de que no desaparezcan los múltiples beneficios que habían obtenido en su larga relación con el poder desde que llegaron en el siglo XV a extirpar paganas "idolatrías" e imponer sus creencias a punta de espada y "Santa" Inquisición. Es así que, a solo nueve días de iniciarse el segundo mandato del arquitecto Fernando Belaúnde, la Santa Sede y el Perú firmaron un acuerdo conocido como el Concordato. De la lectura de ese documento uno puede deducir rápidamente que eso de Estado laico o no confesional es, en la práctica, pura palabrería.

Con el reglamento de la Ley de Libertad Religiosa ha pasado algo similar y probablemente peor. Ahora el cardenal Juan Luis Cipriani debe estar pensando seriamente en mover del primer lugar en su lista de amigos a Alberto Fujimori y poner a Alan García. La Ley de Libertad Religiosa es discriminatoria y pone en riesgo el principio constitucional y derecho humano universal de la libertad de conciencia, religión y culto. Además, y seguramente bien pensado por García para su retorno en el 2016, el Decreto Supremo que la pone en vigencia fue publicado el 27 de julio. Casi casi como el Concordato del 80.

Sin querer complicarle la vida a mis lectores, y pidiéndoles que revisen el "bendito" reglamento y saquen sus propias conclusiones, me limitaré a hacer solo un par de comentarios que sirvan para sustentar mi hipótesis de que esta ley únicamente sirve para dar a la Iglesia Católica mayores beneficios de los que ya tenía.

Uno de los peores abusos de este reglamento es que no se consultó con los grupos religiosos no católicos, grandes o chicos. Si se hubiera hecho esto, definitivamente el documento no parecería redactado en alguna de las oficinas del (exento de impuestos) Arzobispado de Lima.

Las barreras que se imponen para la inscripción de las "Entidades Religiosas" son absurdas y condenan (a propósito, sin duda alguna) a la informalidad a la mayoría de los grupos religiosos no católicos. Entre los requisitos para conseguir la inscripción se exigen "documentos escritos, gráficos o audiovisuales que permitan establecer de manera fehaciente la presencia activa de la entidad religiosa por un periodo no menor de 7 años". Pero lo más grave es que, para ser aceptada en el Registro de Entidades Religiosas, otro de los requisitos es que cuenten con no menos de 10 000 fieles o adherentes mayores de edad.

Esto último constituye un acto discriminatorio e inconstitucional, ya que la libertad de conciencia y de religión (y la subsecuente libertad de culto) son derechos de todos los ciudadanos no solo desde el momento de su nacimiento, sino, como dice el artículo 2.° de la Constitución: "El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece". Esto está obviamente dirigido a perjudicar a la mayoría de religiones no católicas, ya que estas son usualmente adoptadas por mayores de edad que han abandonado la religión católica, en la que fueron bautizados (y ya se consideran miembros) "sin su voluntad" a los pocos días o meses de nacidos. Sin embargo, según esta ley, los que practican otras religiones deben esperar a la mayoría de edad para ser considerados como miembros o fieles.

Un requisito del reglamento parece sacado de una bula papal de la Edad Media o del Malleus Maleficarum: "Declaración Jurada suscrita por el mismo representante, en el sentido que la entidad no tiene finalidad de lucro, y no realiza actividades políticas, que no desarrolla actividades relacionadas con fenómenos astrofísicos, psicológicos, parasicológicos, de adivinación, astrología, espiritismo, difusión de ideas o valores puramente filosóficos, humanísticos, espiritualistas, ritos maléficos, cultos satánicos u otro tipo de actividades análogas". Es decir, si no estuviera amparada por el Concordato, ni la propia Iglesia Católica podría estar inscrita como entidad religiosa. Comenzando por el pequeño detalle de no realizar actividades políticas...

Estas restricciones (que más adelante se dice que pueden motivar que la entidad religiosa sea retirada del registro) son subjetivas y están planteadas desde el punto de vista de la teología católica y no de la legalidad. Por ejemplo, la Iglesia Católica prohíbe a sus fieles consultar horóscopos o cartas astrales, lo que es una práctica milenaria en otras religiones mucho más antiguas y totalmente válidas. Con estas absurdas restricciones, una religión que existe miles de años antes que la católica y tiene millones de miembros en todo el mundo no podrá ser registrada en el Perú porque alguien puede decidir que sus prácticas transgreden este requisito.

¿Quién va a determinar en la Dirección de Asuntos Interconfesionales del Ministerio de Justicia -que es de quienes depende este registro- qué son "fenómenos astrofísicos, psicológicos, parasicológicos, de adivinación, astrología, espiritismo, difusión de ideas o valores puramente filosóficos, humanísticos, espiritualistas, ritos maléficos, cultos satánicos u otro tipo de actividades análogas"? ¿El ritual católico de la Eucaristía, en el que se asegura la transustanciación del pan y el vino, que se convierten (no simbólica, sino literalmente) en el cuerpo y la sangre de Cristo, sería o no una clase de espiritismo o evento parasicológico? ¿No es acaso la invocación a santos y ángeles una relación con espíritus? ¿No sería el ritual del exorcismo un fenómeno que se mueve entre lo parasicológico, lo psicológico y lo espiritista? 

Más allá de análisis teológico-dogmáticos, según este (ponga usted el adjetivo) requisito, todo lo que no sea católico no podría ser considerado religión y los ciudadanos que practican otra fe simplemente no tienen los mismos derechos. Ese solo párrafo convierte a la Ley de Libertad Religiosa en inconstitucional y, peor aún, en ridículamente discriminatoria. Faltó escribir en latín que las religiones debe creer en un solo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo (caramba, ni a eso podemos llegar porque el Espíritu Santo podría entrar en la categoría de espiritismo si algún funcionario del Ministerio de Justicia tiene la mente moldeada por alguna cómoda secta de estrictos exegetas de la ley).

Y las barbaridades no se detienen en ese párrafo. Más adelante se exige la reinscripción de todas las entidades religiosas que ya estaban inscritas anteriormente, pero aplicándose los nuevos requisitos. Y, como martillazo final a las brujas, si alguna organización religiosa quiere acceder a los mismo beneficios que tiene la Iglesia Católica, a través de los convenios de colaboración que garantiza la Constitución, la cosa se pone más selectiva. Bueno, claro que no a los mismos, porque el Estado no le va a pagar asignaciones ministeriales a su cuerpo jerárquico, como sí lo hace con la Iglesia.

Para empezar, la entidad religiosa debe haber franqueado una antojadiza barrera de 50 000 fieles y tener diez años de existencia posteriores a su inscripción en el registro. Es decir, solo aquellas religiones con diecisiete años de existencia podrán pensar en siquiera acercarse al ministerio a pedir un formulario para celebrar convenios con el Estado peruano. Y no olvidarse de acompañar el documento del Jurado Nacional de Elecciones que acredite el medio centenar de miles de fieles.

Pero, la sacrosanta simplificación administrativa no termina ahí. La entidad religiosa DEBE acreditar su presencia en TODOS los departamentos del país. No, no basta con que haya fieles, ni siquiera si están organizados y se reúnen en la casa de alguno de ellos, sino que debe tener "templos, personas encargadas y autorizadas de brindar asistencia espiritual". Además, solicitan "garantía de estabilidad y permanencia". Otro criterio absolutamente subjetivo en su medición y aplicación.

Finalmente, si bien se acepta que los presos y otras personas que requieran asistencia espiritual de sus entidades religiosas puedan solicitarla, con estas innumerables trabas, casi ninguna podrá brindarla. Y listo, así es como queda servida la mesa para la Iglesia Católica. Si no está el pastor o el guía espiritual que representa las creencias del necesitado, siempre estará el cura de turno. Y, ante la desesperación, el consejo religioso será bienvenido y la fe perdida, recuperada. Así de facilito. De vuelta al redil, oveja descarriada, cortesía de la nueva Ley de Libertad Religiosa del último día de San Alan García, el santo patrono de la Lima del Cristo del Pacífico. Jaque pastor, literalmente.

Podría analizar muchos otros aspectos de esta ley que millones de no católicos esperábamos fuera una señal de apertura y modernidad. Pero no. Con lo escrito basta para dejar claro que significa una manera más en que la Iglesia Católica, a través de sus buenos amigos en el Congreso y en el Poder Ejecutivo, han hecho primar sus intereses atropellando la Constitución, los derechos humanos (que ya sabemos que son una cojudez para Cipriani y, como lo demostré en un artículo anterior, para el Vaticano en general) y la diversidad de creencias de un pueblo cada vez más variado.

Es deber del nuevo Gobierno y del presidente Ollanta Humala, quien aseguró el respeto a la libertad de culto en su juramentación, revisar este reglamento seriamente y pedirle al Congreso que haga las modificaciones necesarias para adecuarlo a la normatividad vigente en nuestro país y no a los intereses de una religión que teme a la competencia leal.

Y, si eso no sucede, es deber de los ciudadanos exigir ante la Defensoría del Pueblo y el Tribunal Constitucional las acciones que signifiquen el respeto a los derechos fundamentales de la persona que abren con contundencia pero poca eficacia la Constitución Política del Perú, la del 93 y la del 79 (por si alguien se pone quisquilloso con el tema de moda).

martes, 2 de agosto de 2011

1 respuesta + a 01001101 01010110 01001100 01001100

(Actualización: el montaje es mío)
El domingo estuve pensando en escribir una respuesta al artículo Más información, menos conocimiento de Mario Vargas Llosa, pero preferí hacer un pequeño sondeo en Google+. Aunque no participó mucha gente -por lo que no debería siquiera atreverme a llamarlo sondeo- queda claro que la mayoría de los que respondieron leyó su artículo por internet (y otros que no lo leyeron lo harían si les pasaran el enlace). Pueden ver los resultados (y seguir votando si quieren) aquí.

Mi padre, que tiene casi la misma edad de MVLL, me dijo hace más de diez años que internet era una moda pasajera. A los dos años de haberle cambiado el sistema a su empresa, botando las máquinas de escribir y poniendo más de veinte computadoras en red y conectadas a internet, además de haber creado uno de los primeros sitios web interactivos para medios de comunicación en nuestro país, las respuestas de los visitantes lo motivaron a mencionar la palabra internet varias veces al día. Una buena dosis de realidad hizo que entendiera que las cosas ya no funcionan como hace -enta años (reemplace usted el guion por la cifra de su conveniencia). Para bien o para mal, esa es otra historia. Una historia en la que generalizar puede ser ofensivo, como lo es generalmente.

La inteligencia y el conocimiento se pierden (o ganan) por voluntad (o decisión) propia, no por una máquina o una red que te presiona a saber menos sobre más cosas. Si eres incapaz de rescatar tu humanidad frente al avance desbocado del imperio de las máquinas (o, como lo llama MVLL, la imparable robotización humana), no es culpa del sistema (operativo), de los bytes, de los mensajes de texto y tampoco de los tuiteos. Como no la es de los billetes si piensas que por ganar dinero puedes pisotear a quien se te ponga enfrente. Si no quieres ponerle una coma a una oración o una tilde a una letra, no es porque te embruteció un aparato o la dinámica de quienes lo usan contigo, es porque no te da la gana de hacerlo (y, para soportar la vergüenza o resignarte ante tu flojera, le echas la culpa al corrector de Word, a tu teclado sin tildes o a la falta de tiempo). En el citado artículo del nobel de literatura hay más de una acento ortográfico innecesario. Y no creo que se deba a que lo escribió en su BlackBerry.

El mundo cambia siempre, todos los días, a cada minuto. Si te dejas arrastrar por lo peor de los procesos de transformación, no es culpa del cambio, sino de tu actitud frente a él. Es voluntad tuya. Y quiero dejar claro que usé las palabras cambio y transformación, no evolución (ni involución).

Si quieres embrutecerte, lo harás con o sin un phone (más) smart (que tú).

No Mario, tus novelas no dejarán de ser leídas. Ahora al señor Johannes Gutenberg le toca descansar el brazo un poco y Mr. Kindle lo ayudará con clics en lugar de saliva en los dedos. El esfuerzo por volver los textos más interesantes para su descarga es tan tuyo como lo es hace décadas para que la gente vaya a las librerías y compre el papel. Tus artículos se seguirán leyendo, solo que, mira la microencuesta, se leerán más en línea. Sí, es cierto que los baylys y corvachos y coelhos venderán más que tú en una feria del libro local (y en algunas de otros países también), pero tú mismo lo dices en tu charla La civilización del espectáculo: "la alta cultura (es) obligatoriamente minoritaria por la complejidad y a veces hermetismo de sus claves y códigos".

Sí se le puede poner espíritu a la máquina. Sí puede uno enriquecer su humanidad con la tecnología. No temas Mario, que no toda costumbre es siempre la mejor porque le guste a algunos intelectuales. Los tiempos cambian. Los modelos se transforman. Y por supuesto que a quienes se acostumbraron al anterior les dolerá. A ti te gustan las corridas de toros y crees que son símbolo de alta cultura. Tus nietos y sus amigos ya no creen eso. Y eso no los hace menos cultos o inteligentes.

Hace un par de días veía una película y un programador le preguntaba a un tipo culto: "¿Cuántos idiomas sabes?". El culto, acomodando con el dedo meñique en alto las solapas de su costoso saco, le respondió, con esa sonrisa de medio lado que tienen los guapos al andar: "Cinco". El geek lo miró, con sus zapatillas baratas y sus argénteas ojeras de tecleador insomne: "Yo solo sé uno: 1 y 0. Y con ese idioma puedo destruir tu vida o volverte millonario". 

El mundo cambia y el que se va no hace bien en insultar al que llega. Ustedes que se van no lo hicieron tan bien que digamos.

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